Navidad crujiente

Para su campaña navideña, KFC quiso resaltar un mensaje clave: en las cenas de esta temporada, se reúnen personas con distintas personalidades, gustos e historias, pero lo más importante es el acto de compartir.

Inspirado en esta idea, el diseño del empaque refleja la diversidad de quienes se sientan a la mesa, integrando gráficos que representan diferentes estilos y actitudes, unidos bajo un mismo concepto de unión y celebración.

El diseño mantiene la esencia visual de KFC, combinando su identidad icónica con la gama cromática propia de la temporada navideña. A través de patrones, ilustraciones y una composición envolvente, el empaque transmite calidez y festividad, convirtiéndose en un elemento clave dentro de la experiencia de la marca durante estas fechas especiales.

Más que un simple empaque, esta propuesta se convierte en un símbolo de conexión y disfrute, reforzando el espíritu de compartir que define tanto la Navidad como el sabor inconfundible de KFC.